peligros de las bebidas energéticas a nuestros adolescentes

Peligros de las bebidas energéticas en adolescentes

¿Has notado el aumento en el consumo de bebidas energéticas, especialmente entre los más jóvenes? 🥤

Es algo que nos preocupa, pero debería preocuparnos aún más de lo que imaginamos. Antes asociábamos estas bebidas con jóvenes de 16 a 18 años, ahora incluso niños con tan sólo 10 años las consumen habitualmente ¿Qué está pasando?

Bebidas energéticas y sus riesgos

Quizá te parezca que no tiene importancia pero si ya antes era un problema que consumieran refrescos de las marcas que todos conocemos, imagínate que estén consumiendo ahora este tipo de bebidas que sabemos que:

❌ Contienen altas dosis de cafeína y taurina (en ocasiones más de 3 veces el contenido de una taza de café);

❌ Son excitantes;

❌ Afectan a la concentración, a la atención y a la memoria;

❌ Altera su estado de ánimo;

❌ Aporta una falsa sensación de que todo está bien, “controlado” y mucha energía.

Crean mucha dependencia, hay chicos que no pasan un día sin tomar una de estas bebidas. Aunque los efectos a largo plazo están todavía en fase de estudio (son “relativamente” nuevas), su consumo puede provocar daños renales, estrés o ansiedad e insomnio, entre otros.


¿Qué hacemos como padres?

El problema no sólo radica en el consumo, sino que los padres lo permitimos porque estamos desinformados y cada vez nos cuesta más poner un límite, nos falta mucha información.

Desde hace tiempo, hemos confundido de tener hijos con convertirnos en iguales, darles esa libertad que lo que hace es dejarles solos ante la vida, desprotegidos, sin un referente y sin alguien que les guíe.

Y esto es muy diferente a ser autoritarios, a ser padres que meten miedo, y lo que nos estamos convirtiendo es en padres ausentes, estando presentes sólo para llevarles y traerles al instituto y comprarles las cosas que necesitan o desean.

Es hora de informarnos y tomar acción. No permitamos que nuestros hijos crezcan desprotegidos y sin un referente claro. Debemos ser conscientes de lo que consumen y establecer límites saludables.

Es por esto que muchos expertos pedimos una legislación que regule el consumo y prohíba la venta y distribución de estas bebidas a los menores de edad en nuestro país y en el mundo.


El aumento del consumo de Bebidas Energéticas en nuestros adolescentes: una tendencia preocupante

En los últimos años el aumento del consumo de bebidas energéticas entre los adolescentes es alarmante. A la vista de este creciente “mercado” los fabricantes no han perdido el tiempo y han salido muchas marcas nuevas de este tipo de bebidas, con envases cada vez más atractivos, con diseños más modernos y rompedores y muy coloridos, dirigidos exclusivamente para nuestros adolescentes y niños.

Estas bebidas, que prometen un impulso instantáneo de energía y concentración, cada vez se ven (las vemos todos) en las manos de niños cada vez más pequeños, con informes que indican que casi el 50% de los estudiantes de 14 a 18 años han consumido bebidas energéticas en los últimos 30 días.

bebidas energéticas y porqué retrasar su consumo


¿Qué contienen estas bebidas?

Hay muchas marcas de bebidas energéticas, en general suelen contener altas dosis de cafeína y taurina, sustancias conocidas por sus efectos estimulantes. Suelen tener dosis muy elevadas de azúcar, lo que aumenta el riesgo de obesidad y otros problemas de salud relacionados.

Pero… ¿Cuánto azúcar al día es recomendable? La dosis diaria según la OMS para un adulto es de 25 gramos al día. Ya sabes casi todo lo que ingerimos diariamente contiene azúcares, imagina entonces los efectos para nuestros adolescentes y no hablemos ya de nuestros niños de 9-10 años. Por curiosidad echa un ojo a una de esas latas y mira el contenido en azúcares.

La combinación de estos ingredientes tiene efectos perjudiciales en el desarrollo cerebral y corporal de nuestros adolescentes. Mezclar cafeína, azúcar y estimulantes tienen riesgos reales y probados para la salud de nuestros hijos (ya sean adolescentes o niños de 9 años) desde agresividad, comportamientos erráticos, pasando por ansiedad, palpitaciones, fatiga, problemas estomacales y obesidad, hasta el aumento en la velocidad de la corriente sanguínea, incluso daños en el riñón como ya mencioné.


De las cosas más peligrosas

Uno de los mayores problemas, aparte de la adicción a estas bebidas, está en la “moda”, sí, sí, la moda de mezclar las bebidas energéticas con bebidas alcohólicas de alta graduación.

Además de lo evidente de los efectos tan dañinos del consumo de alcohol en nuestros jóvenes como ya te comenté en este otro artículo del blog, nuestros adolescentes comienzan a tomar alcohol mezclándolo con estas bebidas, el efecto que produce es que “encubren” los efectos del alcohol y muchos acaban con una intoxicación etílica.


Impacto en la Salud Física y Mental

Ya hemos visto los problemas de salud a los que pueden llevar a nuestros adolescentes como arritmias cardíacas, trastornos del sueño, irritabilidad y adicción.

Hoy estudios recientes han revelado que las bebidas energéticas pueden alterar significativamente las funciones cerebrales, afectando los mecanismos de recompensa del cerebro, provocando cambios en los patrones de sueño y lesiones cerebrales graves en nuestros adolescentes.

El consumo de estas bebidas energéticas quizá puedan “cortarles” las alas a nuestros adolescentes… Nuestro cometido como padres es supervisar los hábitos de consumo de nuestros hijos y, ante todo, que tengan información “real”, como la de este artículo, para tomar sus propias decisiones con conocimiento, conscientes y responsables (ya que no siempre estamos, ni deberíamos estar ahí, vamos a capacitarles).


Con datos…

En España las estadísticas tienen una tendencia preocupante, ya que el 45% de los estudiantes de entre 14 y 18 años consume bebidas energéticas, con una incidencia mayor en chicos que chicas.

Además, se observa que su consumo es mayor a los 15 años en chicas y a los 17 años en los chicos.

gráfico del consumo de bebidas energéticas en adolescentes

Es nuestra obligación como padres tomar conciencia de esta problemática y actuemos. Los padres debemos estar informados y establecer límites saludables para nuestros adolescentes. Establecer referencias claras son fundamentales para proteger a nuestros jóvenes de las consecuencias negativas del consumo excesivo de bebidas energéticas.

Si te enfrentas a desafíos en la crianza durante la adolescencia y buscas herramientas para mejorar la relación con tu hijo adolescente, considera buscar recursos educativos y apoyo. La Disciplina Positiva y mi Método en Positivo son enfoques que te ayudan a establecer una comunicación efectiva y límites saludables.

En este post he querido hacer una llamada a la reflexión y a la acción. Como comunidad de madres y padres comprometidos, debemos unirnos para proteger la salud y el bienestar de nuestros jóvenes. Si deseas más información o recursos sobre cómo abordar este tema con tus hijos, no dudes en contactarme, podemos darte muchos recursos y herramientas acerca de la infancia y la adolescencia.

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